Universo Socio
Cultura
Diez negritos
Diez negritos
Una canción infantil para celebrar la muerte

Y de pronto, no quedó ninguno…
Diez invitaciones, diez asistentes sin ninguna relación aparente. Una casa, una voz acusadora, diez misteriosas muertes consecutivas y diez figurillas desaparecidas. Nadie se explica... ¿existe manera de detener los repentinos fallecimientos? ¿Quién los llevó hasta ese lugar? ¿Quién es el verdadero culpable?

Diez negritos se fueron a cenar.
Uno de ellos se asfixió y quedaron
Nueve.
Nueve negritos trasnocharon mucho.
Uno de ellos no se pudo despertar y quedaron
Ocho.
Ocho negritos viajaron por el Devon.
Uno de ellos se escapó y quedaron
Siete.
Siete negritos cortaron leña con un hacha.
Uno de ellos se cortó en dos y quedaron
Seis.
Seis negritos jugaron con una avispa.
A uno de ellos le picó y quedaron
Cinco.
….
Cinco negritos estudiaron derecho.
Uno de ellos se doctoró y quedaron
Cuatro.
Cuatro negritos fueron a nadar.
Uno de ellos se ahogó y quedaron
Tres.
Tres negritos se pasearon por el Zoológico.
Un oso les atacó y quedaron
Dos.
Dos negritos se sentaron a tomar el sol.
Uno de ellos se quemó y quedó nada más que
Uno.
Un negrito se encontraba solo.
Y se ahorcó y no quedó…
¡Ninguno!
Esta canción infantil de tintes siniestros conforma el inicio y la base de Diez negritos, la obra de misterio más vendida de la historia, un referente imperdible de la novela policiaca, la cual ha dado pie a incontables adaptaciones. Y no solo eso, nos encontramos ante la reina del misterio, Agatha Christie, creadora de la anciana mitotera Miss Marple y del detective Hércules Poirot, autora de casi cien obras policiales y la más popular de la historia.
Agatha Mary Clarissa Miller nació en 1890 en Torquay, población ubicada en una de las costas de Gran Bretaña. Inmersa en una época que despedía un siglo y saludaba a otro, el desmoronamiento de la época victoriana ya no hallaba soporte en las nuevas generaciones.
Darwin había hecho temblar al mundo con su "evolución"; Einstein, a través de su relatividad; y, aunado a ello, la Primera Guerra Mundial. Dentro de estas coyunturas, Agatha buscaba encontrarse. Con el tiempo comenzó a escribir sus primeras historias. El estallido del conflicto bélico mundial llevó a su primer esposo, de quien adoptó el apellido Christie, a enlistarse en el ejército y a ella, a convertirse en enfermera.
Esta etapa fue crucial para su producción literaria como creadora de novelas policiacas, pues dentro de sus labores cuidando y curando soldados, se vio en la necesidad de aprender sobre sustancias, las cuales en sus historias convertiría en venenos para asesinar, a través de su pluma, a más de 300 personas. En sus palabras y cual inglesa afirmó: "odio la sangre, a mis personajes con veneno o con algún objeto, es más pulcro y aseado".
Estaba convencida de que el asesinato también podía convertirse en arte y el asesino, en artista. Ella inauguraría lo que se conoce como "la edad de oro de la novela policiaca británica". Sus relatos se caracterizan por tener increíbles desenlaces, por "esa capacidad transgresora. La víctima quizá sea verdugo, la pista despista, los culpables son todos, y el instrumento o arma del crimen puede ser cualquiera". Sin excepción, logra mantener al lector desorientado, monta escenarios donde todos los personajes pueden ser el asesino, aunque no parezcan, y solo unas páginas después de su muerte nuestro inconsciente traslada la sospecha hacia otro, pues la exoneración solo pareciera llegar con ella.
Diez negritos se publicó en 1939. Para escribirla, la autora se inspiró en una vieja y popular canción infantil llamada "Ten little soldiers", donde se lee la desaparición continua de diez soldados, hasta que al final no queda ninguno, como pudiste leer al principio.
De esta forma, Christie construye su historia así: ocho personas sin relación entre ellas son invitadas por un tal Sr. Owen a pasar unos agradables días en una isla solitaria, donde solo existe una mansión de lujo, un mayordomo y una ama de llaves. Todo luce misterioso, pero dentro de lo normal, hasta que, tras la primera cena, una voz en off acusa a uno por uno, directa o indirectamente por la muerte de diversas personas en el pasado.
Lo que parecía un chiste de mal gusto se torna en una espeluznante experiencia, cuando el primero de ellos muere misteriosamente. Los días se convierten en fallecimientos que remiten a esa vieja canción. No hay nadie más en la isla, entonces el asesino, sin lugar a duda, es uno de ellos...
Diez negritos logro vender más de 100 millones de copias. Con ella la autora inaugura un recurso que más tarde sus contemporáneos usarán: "la simulación de la muerte". Sus historias han sido adaptadas a 49 películas y series de televisión. Para quien guste del misterio, Christie es de lectura obligada. Casi 200 años después, sus finales siguen sorprendiendo y apantallando a sus cientos de lectores. No es para menos si hablamos de la reina del misterio.
Compártenos tu opinión
¿Qué es lo que más te gusta de las historias policiacas?
¿Conoces alguna historia similar?
Cuéntanos
Expande tus horizontes con la nueva Biblioteca Socio.
Entra aquí#UniversoSocio