Universo Socio
Historia y Personajes
El voto de la mujer
El voto de la mujer:
Un homenaje a las luchadoras latinas por el voto femenino
En 1952 se cumplió un sueño, uno que se venía gestando desde hacía más de 60 años.
El derecho a votar, a ser ciudadanos activos y considerados, es algo que para todos representa una cuestión absolutamente lógica. Sin embargo, esto no siempre ha sido así. El voto de la mujer es un claro ejemplo de esas imposibilidades que vieron la luz hace apenas 120 años en Nueva Zelanda. En tanto, pasarían más de tres décadas para que fuera válido en Latinoamérica.
Nueva Jersey, 1776, fue el escenario que atestiguó el "accidente" que concibió en la mujer la idea del derecho a votar. Las leyes de dicho Estado apelaban a que los ciudadanos eran considerados "personas". Lo anterior fue entendido tal y como se apuntaba: "todas las personas tienen derecho a votar", afirmación que por "error" no excluyó a las mujeres. Ante el alboroto, la ley fue abolida en 1807. Pero la semilla que las incitó a preguntarse por qué ellas no contaban con tal derecho ya había sido sembrada en la mente intuitiva del género femenino.

El ímpetu y las ganas de luchar por una sociedad igualitaria tuvo impacto en el movimiento sufragista de Nueva Zelanda y, en especial, en su representante Kate Sheppard, intelectual y activista. Kate se convirtió, durante sus años de protesta, en la representante de los derechos políticos de las mujeres y la desigualdad jurídica, que llevó en 1893 a la creación de la nueva ley electoral. Este hecho provocó un revuelo escandaloso que incitó a las mujeres de diversos países a protestar en calidad de ciudadanas por sus derechos.
De Nueva Zelanda llegó a Australia y más tarde a Suiza. En Latinoamérica la pionera fue Paulina Luisi de Uruguay. Luisi fue la primera persona del género femenino en obtener el título de bachiller y el grado de Médico por la Universidad de la República de Uruguay, con especialidad en ginecología. Sus padres eran migrantes polacos que arribaron en 1872 al país.
Así, Paulina demostró ser una mujer perseverante en lo que se proponía. Fungió como la primera delegada gubernamental en representar a las mujeres de América Latina en la Sociedad de las Naciones, precursora de la ONU. Realizó campañas controversiales en favor de la prevención de la prostitución. Además, fue editora de la revista Acción Femenina y creadora de los dos primeros sindicatos femeninos. Finalmente, en 1927 logró que las uruguayas pudieran votar por primera vez.
En México, Elvia Carrillo Puerto fue la principal impulsora del feminismo, mejor conocida por sus ideas socialistas como la "Monja Roja". Dentro del grupo de mujeres que encabezaban el movimiento a favor del voto femenino se distinguió por ser la única que no se respaldó en ninguna asociación para ejercer su palabra, sino que se involucró directamente en la política en función de hacerse presente y escuchada. Tuvo doce hermanos, uno de ellos Felipe Carrillo Puerto. Elvia creció en Yucatán y en su juventud dio clases en escuelas rurales. Durante su adolescencia, fue influida por la fuerte tendencia femenina postrevolucionaria y las ideas de Laureana Wright González, mujer mexicana que publicó por primera vez en la revista Violetas de Anáhuac, que demandaba el sufragio electivo femenino; fundando así en 1912 la primera organización de mujeres campesinas donde realizó campañas de higiene femenina y de control de natalidad y alfabetización. Pero fue en 1922, tras la elección de su hermano como gobernador de Yucatán, que Elvia tuvo la oportunidad de imponerse, hacerse diputada electa y conseguir que las mujeres en su estado tuvieran el derecho de votar.
En tanto, sería hasta 1953 que México concedería libertad plena a las mujeres para participar en comicios nacionales, con la presión de las masas femeninas que el día 5 de abril de 1952 reunió a 20,000 de ellas en el Parque 18 de marzo para demandar al entonces presidente Adolfo Ruiz Cortines el compromiso anteriormente hecho, de registrar en la Constitución la ley que otorgaría el derecho a las mujeres a participar en votaciones y elecciones. Mujeres latinas como Elvia no se deben olvidar, como ella lucharon Matilde Hidalgo de Procel en Ecuador, Bertha Lutz en Brasil y Eva Duarte de Perón en Argentina.

El 3 de julio de 1953 fue el día en que las mujeres pudieron poner su voto en una urna. Junto a México, Colombia, Honduras, Perú y Paraguay. Si bien se llevó a cabo más tarde, el impacto se percibió mayor, pues el resultado de la incansable lucha de más de 60 años estaba viéndose en todas las mujeres latinas de todos los países, donde ni el poder ni la lucha de género ni la marginación que aún hoy existe han podido impactar al punto de erradicar ese derecho que por ser ciudadanos y seres humanos nos corresponde.
compartenos tu opinión
¿Qué piensas de esta lucha?
¿Por qué crees importante que mujeres y hombres cuenten con los mismos derechos?
¿Crees que aún es permeable la desigualdad de género?
¿Por qué?
Cuéntanos
Expande tus horizontes, ¡conoce la Biblioteca Socio!
Entra aquíFuentes:
Artículo web. 70 años del voto de las mujeres en México
Libro. Mujeres en México votan por primera vez
Artículo web. Aniversario del sufragio femenino en México 17 de octubre
#UniversoSocio